La agricultura natural y el método Nendo Dango

metodo nendo dango

La Agricultura Natural no se trata solamente de sembrar bolitas de arcilla, sino de generar grupos de personas que puedan mostrar otro tipo de vida, compartiendo las cosas, trabajando juntos, disfrutando de la vida y haciendo cosas que nos hagan sonreír. El problema no son la contaminación o las enfermedades, sino que hemos perdido la alegría de vivir.

Masanobu Fukuoka, creador del método Nendo Dango, diría que no hay nada que explicar o decir, sino mostrar y sembrar en el corazón. No vinimos a la vida para trabajar como locos o correr a través del tiempo y el espacio, sino para hacer cosas que nos hagan sentir bien y disfrutar de estar aquí. Las cosas no son tan complicadas, nos decía Fukuoka. La única verdad está en la belleza de la Naturaleza y no en la civilización humana. Hacer que los desiertos se vuelvan verdes significa sembrar en los corazones de las personas para reestablecer las relaciones humanas. Tratemos juntos de sembrar estas semillas.¨

Queremos brindar un método de siembra muy práctico y altamente eficaz, para ser llevado adelante desde niños hasta ancianos, con los costos más bajos posibles de inversión, sin utilización de maquinarias ni altas tecnologías, las cuales demandan altísimos costos. Con esta técnica enseñada a niños en escuelas, estudiantes en universidades y propietarios de campos, chacras y tierras privadas y/o fiscales podrán reverdecer desiertos generados por la agricultura y ganadaría modernos, o bien bosques y selvas quemadas y/o talados por la industria moderna.

También podremos crear fincas autosuficientes con frutales de todas variedades y huertas por debajo de éstos. De esta manera obtendremos producción de alimentos por debajo y por arriba. Creemos que en la actualidad los alimentos, nuestra salud y la de nuestros hijos está en manos de generar cultivos sanos sin agroquímicos sin contaminar porque formamos parte de la Naturaleza y nuestra creatividad e inteligencia debe estar al servicio de ésta.

El método proviene del maestro Masanobu Fukuoka y su principal discípulo Panos Manikis en los años 70, quienes a pesar de distintos orígenes (Japón y Grecia respectivamente) observaron que lo fundamental en estos tiempos de tanta destrucción, infelicidad, tristeza y pérdida de sensibilidad hacia la Naturaleza es sembrar esperanza en los corazones de los seres humanos, reverdeciendo nuestra única Tierra, con la agricultura natural y las nendo dango (semillas envueltas en arcilla).

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